Advierte a Carlos Negreira
que "un alcalde pasa a la historia por lo que hace, no por lo que deshace"
"Falla
el sistema". Así de claro se pronuncia Carlos Marcos cuando
se le pregunta por qué su partido se ha quedado, por segunda ocasión
consecutiva, a las puertas de María Pita. Con más de 4.600
votos, Unión Coruñesa volvió a chocar con una barrera,
la del 5 %, «establecida en favor de los dos grandes partidos a
los que no les interesa que las minorías tengan representación».
-¿Qué les ha fallado?
-En primer lugar, las encuestas, que nos daban un porcentaje de voto
muy bajo y que hizo desistir a mucha gente, que me lo dijo posteriormente
y que, cuando vieron que por unos cientos de votos nos quedamos fuera,
lo sintieron de verdad, porque creían que Unión Coruñesa
era útil.
-¿El voto útil de castigo al bipartito se canalizó hacia
el PP?
-Sin duda. En vez de municipales, se les dio forma de primarias, se olvidaron
los problemas reales de La Coruña y los dos grandes partidos forzaron
la polarización del voto, para castigar o refrendar a Zapatero.
No estaban pensando en La Coruña.
-¿Cómo ve el mapa político?
-Hay lo que hay. Nos encontramos con un gobierno sin una oferta concreta
y una oposición que no aporta nada. Nosotros propusimos en su momento
un plan, un proyecto, un modelo de ciudad y yo ahora echo de menos ese
modelo que ilusione a los coruñeses para que se pongan a empujar
el carro y salir adelante.
-¿Cómo valora los tres primeros meses del nuevo gobierno
local?
-Lamentablemente, han pasado tres meses y aún no tenemos datos para
enjuiciar la calidad del nuevo gobierno. Pero lo que sigue sin ser alimentado
es la autoestima de los coruñeses. En los últimos tres meses
La Coruña ha sido noticia por el descenso del Deportivo, los dos
muertos de San Juan, la pérdida de los Carduchos, la supresión
de vuelos en Alvedro. No ha habido noticias positivas. La moral de los
coruñeses sigue igual de baja, con grandes esperanzas, que por eso
se le dio una mayoría absoluta al PP, pero la tiene que gestionar,
no es suficiente analizar facturas. Eso hay que hacerlo y se puede dedicar
un concejal y 50 funcionarios, pero el resto tienen que crear. Un alcalde
pasa a la historia por las cosas que hace, no por las que deshace.
-Hablaba del impulso de la sociedad civil, pero ¿cómo
se puede articular?
-En La Coruña hay grandes emprendedores y fortunas. A esos es a
los que tiene que llamar el gobierno local, explicarles el proyecto y pedirles
que apuesten por él. Pero hay que tener proyecto, porque el nadismo
no conduce a nada. Dígame cuál es su proyecto, porque se
ha vendido mucho humo y ahora estamos en la realidad.
-¿Cuál debe ser el modelo de ciudad?
-Hay que reforzar la ciudad de servicios, ocio y turismo, hay que captar
flujos de visitantes exteriores. El pequeño comercio necesita un
plan de choque, de sectorialización, hacer de San Andrés
la gran calle de los anticuarios, no permitir que la calle Barcelona siga
muriendo. ¿Dónde está aquella agresividad del PP contra
las medidas que estaban asfixiando al pequeño comercio?
-¿Repetirá en el 2015?
-Yo u otro, pero Unión Coruñesa seguirá salvo que
haya un cambio brutal y el gobierno empiece a conseguir inversiones y encamine
la ciudad. No me callarán nunca, nos acompañen o no los resultados,
porque no vivimos de la política ni venimos a buscar un cargo de
acomodo.
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